miércoles, 1 de octubre de 2008

Mi cama


Un día desperté y me dí cuenta que al fin tenía algo mio y tangible,

no era simulado, instantáneo, ni soñado.

Era tangible y simplemente mio.

Tan delirante y extasiante.

Tan sutil y suave, como las plumas de un ave.

Errar al decir que nadie me haría sentir este amor tan grande

que hoy siento yo por ti.

Porque sólo ser amantes temporales, si puedo tomar tu mano para

toda la vida?

Porque sólo vernos por ratos, y olvidar el modo en que caminas,

si puedo tocar mis labios con los tuyos y provocar reacciones

extasiantes y húmedas a mi cuerpo?

Porque sólo pensar que un cuarto de cuatro paredes es tuyo y mio,

si todo el mundo nos pertenece y podemos hacer y deshacer en el?

Sentir que unas alas emergen de mi espalda, te toman del brazo,

mientras volamos juntos muy lejos de este lugar, hacía un infinito

que sólo es tuyo y mio, de nadie más.

Porque cerrar los ojos para imaginar que estas aquí,

mientras tomo en mis brazos una almohada, finjo que eres tú

y le hago el amor?

Si al voltearme hacía la izquierda de mi cama puedo darme cuenta

que tu estas ahi, para darme los Buenos Días?

Amor, suspiro, todo esto inmerso en este cuerpo tan mio y tuyo,

que a veces quisiera explotar,

gritar de no poder decir lo que causas sobre el, con un sólo roce de tu mano.

Con sólo tocarme, con sólo hablarme, con sólo besarme,

puedo sentir tu calor, vida mia.

Puedo decir palabras que nunca atreví a hablar en mi otra vida.

Vuelvo a nacer, vuelvo a conquistar, esta errada idea mía de que nunca habría

alguien para mi.

Tan natural y desafiante, tan normal como una hermosa obra de arte.

Siento tu cuerpo en mi cama,

a veces te veo pasar por los pasillos de mi casa.

tus labios besando lo más obscuro de mi cuerpo, tus manos tocando mi pecho,

tu cuerpo rozándo todo mi cuerpo,

nuestros cuerpos infiltrados el uno con el otro,

mientras me pongo a pensar que esto no es un juego,

es una página más del libro que tenemos abierto,

aquel libro que todos le llaman vida.

Mientras las hojas caen, veo como la gente pasa sobre ellas,

y otros en el camino tirados piden a gritos que sean levantados de aquel lugar.

y desde arriba del árbol, vemos a todos aquellos que se ahogan en malos pensamientos,

viendo el lado sutir y bello de las cosas, mientras nos causan risa.

Te creo, y me tiro hacía tus brazos sin frenos.

Cierro los ojos, los oidos, y me doy cuenta que no sueño,

si no digo, veo y siento. Haciéndote saber que todo es real y cierto.

Todo tan infinito, e incierto, que todo sobra y basta,

para que se den cuenta de la realidad y no un simple y llano momento,

tanto por contar, tanto por escribir,

que ni las páginas de un sólo libro podrán entrar las letras

que describen esta historia verdadera e infinita.