sábado, 2 de julio de 2011

Te perdiste de mí...

Te solté!
me perdí en mi miedo solemne adjunto al ego.

Tras un atardecer eterno,
logré soltarte, al mismo tiempo que las lágrimas amargas rodaron
a través de mi cuerpo.

Ese cuerpo desnudo e inverosímil,
que perdió la fe.

Que perdió la fe de si mismo,
y comenzó a escuchar los murmullos de los demás.

Arrepentida de la pérdida,
se ausento el sueño y la ilusión de un ser que ya no está aquí.

No sé cuando dejaste de existir en mí,
sólo sé que te siento y te tengo aquí.

Intangible, pero existible,
deseable pero a la vez indeseable.

Era tan hermoso pensar en tí,
contar las horas de tu llegada.

Acariciarte a través de mí,
sin perder la FE de que mi error no trascendería en ti.

Te perdí,
y a la vez te tengo aquí.

Te amo, te alabo, te adoro.
Me escuchas, me has perdonado, nos cuidas.

Aunque yo no haya querido nunca
que tu estuvieras aquí.

viernes, 21 de enero de 2011

rOSARIOnayelyrOSASmORALES

Complicado! Pfff!

Osar de modo hablado... entrar...

jueves, 20 de enero de 2011

Cuando solía soñar...

Mis labios ya te esperaban...
cuando era niña yo soñaba con este lugar,
con este espacio donde no cabe ni sabe la soledad,
donde se disfruta el amanecer y tu tierno mirar,
sonrío cuando suelo pensar en tu cuerpo y el mio
junto al mar.

Nosotros callados...
todos hablando,
nada interesa,
porque el sólo pensar
me hace suspirar.

Dejemos que todo marche,
que todo tiemble,
que todo se mueva,
y que nada calle.

De niña yo solía soñar,
cuando mis pestañas caían,
un deseo solía soplar,
fruncía los ojos, y dejaba que mi corazón se agitara,
para emitir sonidos de fe que pudieran llegar hasta tu hogar.

Equidistantes y cuadrantes,
vacio y volumen,
caída y altura,
la fórmula perfecta que podemos conformar.

La soledad existe,
pero la suelo adorar,
como añoro tus besos,
tus abrazos cuando lejos sueles estar,
no hay más de que hablar.

No hace falta decir,
lo que aquí está,
lo que se puede tocar
sentir, olfatear y respirar.